¿Nuestra infancia afecta nuestra relación?
Los niños aprenden de lo que ven, oyen, y experimentan. Cuando estamos pequeños nuestros primeros ejemplos los recibimos de nuestros padres y familiares inmediatos. Los niños tienden a normalizar los comportamientos modelados por los padres. Para ellos, lo que acontece generalmente en su casa es como debe ser una familia normal. Por esta razón debe ser prioridad para los padres darles buenos ejemplos a sus hijos de lo que es una pareja, padres y familia cristiana. Cuando no nos gusta un comportamiento de nuestros padres, tendemos a decir que no repetiremos las mismas acciones, pero se nos olvida que no hemos aprendido comportamientos diferentes y terminamos repitiendo el patrón.
Por esta razón debemos analizar nuestra niñez y ver qué patrón de conducta estamos repitiendo con nuestra pareja y nuestros niños. Pidamos a Dios que nos ayude a corregir a través de la palabra y con la ayuda del Espíritu Santo esos comportamientos que no van conforme a la palabra y que están afectando nuestra familia.